jueves, 17 de octubre de 2013

Antenoche, de lo poco y nada que vi del partido y de lo poco y nada que pude evitar escuchar la celebración de la gente hasta las tres de la madrugada... asumo yo que en el barrio todos los vecinos son gente adulta tan independiente que no necesita trabajar al día siguiente y sin niños con sueño, me vi en la obligación de enganchar con la tele y ver por cuando había ganado la selección.


Hasta donde entendí Chile tuvo una presentación impecable y ganó por dos goles a uno, dando paso a una celebración sumamente emotiva con entrega de bandera por una niña cantando el himno nacional y fuegos artificiales.



Señores jugadores. Si les van a cantar el himno nacional con fuegos artificiales para entregarles la bandera Chilena con la cual representarán al País deben demostrar el mínimo de respeto a todo ese simbolismo patrio. No puede ser que se dedicaran a tirar la talla y reírse mientras todo eso pasaba a su alrededor. No era un evento que se realizaba después del partido, toda esa parafernalia era por ustedes. Ubíquense. 


Que bacán... llegamos al mundial... El pan es más dulce y el té más crujiente. Despertaremos antes que salga el sol y dormiremos a la hora del pico. Reemplazaremos la TV de farandula por TV futbolera y la gallá estará dichosa, engordaremos más que para fiestas patrias porque los asados estarán a la orden del día, y comeremos choripanes en la pega y en la casa.



Eso no fue penal

El comercio abrirá sus puertas, Meiggs estará más caro vendiendo camisetas chantas y cuanto chiche tricolor para teñir las calles de blanco, azul y rojo... No, en serio, papeles tricolores inundarán las calles y mientras nosotros celebramos los recolectores de basura putearán al mundo por la cantidad de trabajo que tendrán


Haga como él. Cotice y compare

Veremos a gente de clase alta y baja junta (pero no revuelta) en Plaza Italia celebrando por los triunfos o llorando por las derrotas y las calles brillarán ya que las llamas de las micros víctimas de los vándalos de siempre se alzarán con más fuerza.

Las calles estarán menos atestadas de autos ya que los jefes cruzarán los cielos hasta la tierra del Monte de Pan de Azúcar mientras que los menos afortunados juntarán tapitas, llenarán solicitudes y postularán a cuanto concurso exista con tal de recibir un par de pasajes para ir con la señora a ver el Mundial mientras que los abuelos se tienen que calar a sus nietos hiperactivos y que se tragan en un día lo que tanto les costó pagar con la pensión de ochenta lucas que reciben. 


¿Cómo que no me puede hacer el caballito? Si mi mamá siempre dice que es una yegua

Todo esto para ver 22 hombres sudorosos corriendo tras una bola, cruzando hasta la zona "chica" del "equipo contrario" con tal de meterlo hasta el fondo y gritar extasiados, abrazándose y sobajéandose. Así es el fútbol, más que un deporte una orgía gay.

Más tarde en camarines

Espero que Chile el 2014 se corone campeón del Mundial. Que así por lo menos no tengamos que calarnos fiestas antes de tiempo, celebrar cada partido que se genere y celebraciones innecesarias... Nos ahorremos plata en calculadores y dejemos un nuevo One Hit Wonder de la historia del país, como Cecilia Bolocco y el Chino Ríos.


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